jueves, 15 de marzo de 2012

Vídeo de la aprobación de la Ordenanza antisocial de Valladolid



El PP aprueba la «ordenanza antisocial» que recorta las libertades en Valladolid

Los tribunales decidirán sobre la ordenanza que restringe derechos fundamentales protegidos por la Constitución

Ver recopilación de artículos, fotos, viñetas,... en la web de la Federación de Vecinos de Valladolid.

¿Por qué los Naturistas vamos a recurrir esta ordenanza?

Como sabéis, la Federación Española de Naturismo, FEN, forma parte de la Plataforma Ciudadana en Defensa de las Libertades, junto a otras 29 organizaciones. Durante el Pleno que podéis ver en el vídeo y hasta la próxima reunión de la Plataforma, el 15 de marzo, el presidente de la FEN es el portavoz de la plataforma estando por ello a disposición de los medios.

La FEN no sólo está en esta plataforma por los puntos de la misma que prohíben la desnudez o regulan la vestimenta. Los Naturistas nos sentimos concernidos por toda aquella norma que trate de criminalizar al distinto. La ordenanza aprobada criminaliza al pobre por su aspecto; al que no lleva camiseta o va con chanclas, por ser diferente a lo mayoritario; al nudista por alejarse de la moral que se considera mayoritaria o "de bien". El Naturista no defiende la libertad de ir desnudo, sino la libertad de elegir su ropa, de mostrarse como desee ante los demás. Defiende el derecho a su propia imagen y a la imagen de todos, a la diversidad; a elegir como vestirse o peinarse o tatuarse o pintarse o donde ponerse o no pircings; en definitiva, a la libertad de expresión que también incluye la corporal. Al pobre se le distingue y se le margina también por su aspecto, de mendigo, que también molesta como el denudo o como el distinto en general. Ese ámbito íntimo, personal, de mostrarnos y expresar nuestras ideas nunca puede ser intervenido por otros, y menos aún por la autoridad.

jueves, 8 de marzo de 2012

Agua que no se derrama. 8 de marzo, día de la mujer trabajadora

AGUA QUE NO SE DERRAMA
(AUTORA: Patricia Karina Vergara Sánchez)

Desmoronas al mundo,
en tu hacer de cada día.
Parece que sabes que es tu tarea,
más importante que cualquier otra.

Como si al amanecer enumeraras los deberes:
Lavar la ropa.
Patear al patriarcado.
Alimentar a las gallinas.
Acompañar a una amiga.
Traer los víveres.
Silenciar a un misógino.
Coser la falda roja.

Vas por la calle, para el mercado
y detienes, retadora, la mano del acosador
antes de que toque a la niña.

Confrontas
a la que se ha pintado de rubio el cabello,
le preguntas que si no se mira prieta en el espejo.

Asistes a misa y le dices al curita ese
que qué panzón está hoy
y qué flacos andan los niños.

Cuando te señalan los corrillos
que por qué eres madre sola
contestas que no estás sola
que te tienes contigo.

Cuando te pregunto
que por qué te llamas feminista
qué entiendes tú de la palabra esa,
en esta provincia escondida.

Tú me dices que te imaginas,
que tal vez, que ha de ser,
como cuando hay sed en este pueblo.

Cuando las mujeres acarrean las cubetas de agua,
se ayudan, todas juntas,
todos los días,
por el mismo camino.